Qué es el Yin Yoga

Qué es el Yin Yoga

Si por algo estamos rodeadas en el mundo actual es por el estrés y por ende para disfrutar de una buena calidad de vida, es necesario encontrar alternativas que nos permitan relajarnos y cuidar nuestra salud física y mental. 

"La diferencia principal entre Yin Yoga y Yoga Restaurativo es que el yoga restaurativo permite emplear almohadones, correas, sillas, bloques, mantas, sacos de arena..."

Eso es precisamente lo que hace el Yin yoga, una disciplina que nos permite centrarnos y asumir la vida con plena conciencia, dejando a un lado el estrés y la impulsividad.

¿Cuáles son las bases del Yin yoga?

El Yin yoga se trata de un estilo que le da mayor prioridad a la relajación del cuerpo, en lugar de las tradicionales posturas que promueven la activación muscular. A través de este estilo de yoga, se sostiene cada postura por un lapso mayor de tiempo.

Esto permite profundizar en cada movimiento y lograr una relajación continua. Por tanto, es una variante del Hatha Yoga y donde a través de la relajación es posible alcanzar el máximo nivel del prana o energía vital.

Haciendo uso de este tipo de práctica, estiraremos de forma óptima cada fibra muscular, lo cual trae consigo considerables beneficios como un mayor flujo sanguíneo, lo que a su vez contribuye a liberar de toxinas y radicales libres de nuestro organismo.

Por otro lado, a través del Yin yoga se puede dotar de una mayor flexibilidad a los músculos, haciéndolos más resistentes a las lesiones, alargando su vida útil.

De esta forma, los tejidos conectivos como tendones, ligamentos y articulaciones, se rejuvenecen con cada sesión de entrenamiento. Adicionalmente, se estimula el flujo de energía en todo el cuerpo, conectando con los meridianos de energía.

La práctica continua de Yin yoga es ideal como complemento de otras técnicas (como el Hatha Yoga), ya que combina ambas para relajar nuestro cuerpo y mente preparándolos para llevar a cabo movimientos y posturas más exigentes.

Cómo surge el Yin yoga

Paulie Zink fue el pionero que introdujo el Yin yoga a occidente: fue campeón de artes marciales y maestro de yoga taoísta.

Empleando la combinación de variantes del yoga, Zink creó un estilo propio que integraba un entrenamiento con un enfoque pasivo y activo a la vez.

Posteriormente, Paul Grilley, uno de sus discípulos, fue perfeccionando el Yin yoga a través de la inclusión de principios anatómicos y del uso de medicina china tradicional, alcanzando un nuevo enfoque para esta disciplina.

Por otra parte, Sarah Powers, una estudiante de tercera generación, aportó a esta técnica un enfoque más depurado al utilizar los principios de los meridianos energéticos, los cuales atraviesan cada parte del cuerpo.

De esta manera, logró diseñar secuencias de Yin yoga más enfocadas en la relajación y la respiración profunda, con el objetivo de llegar a una relajación máxima empleando este tipo de técnica.

En resumen, Paulie Zink sentó las bases al innovar con la inclusión de técnicas propias, y complementando las posturas tradicionales del yoga.

Mientras que, Sarah Powers y Paul Grilley lograron crear un enfoque orientado a una mayor relajación, el cual es conocido hoy en día como Yin yoga.

¿Qué beneficios que nos aporta el yin yoga?

Llevar a cabo un entrenamiento continuo y donde se realicen técnicas de Yin yoga, es realmente beneficioso para nuestra salud, logrando aportar ventajas que nos harán alcanzar mejores resultados y disfrutar de una experiencia más agradable y efectiva.

A continuación, te presentamos los principales beneficios que nos aporta el yin yoga:

Alarga la vida útil de las articulaciones

Al ejercitar nuestro cuerpo a través de pranas que enfatizan en la relajación muscular y el estiramiento, es posible iniciar la recuperación de los niveles óptimos de flexibilidad y movilidad, sobre todo en pacientes que viene de una lesión o con inactividad prolongada

De igual forma, el Yin yoga es bastante útil al momento de brindarle una mayor estabilidad a cada una de las articulaciones del cuerpo, pues fortalece las fibras musculares y los tejidos conectivos de una manera más intensa y profunda en comparación al Hatha Yoga.

Es una práctica inclusiva

Gracias a su enfoque, este tipo de técnica puede ser llevada a cabo por cualquier tipo de persona sin importar su edad o género.

El Yin yoga se basa en una serie de posturas y movimientos controlados, que no resultan invasivos y pueden aprovecharse para mejorar nuestra salud.

Incrementa tus niveles de energía

Al facilitar la relajación muscular, el Yin yoga puede llegar a convertirse en tu mejor aliado, permitiendo que descanses tu cuerpo durante el día en la fase de vigilia y brindándote la tranquilidad de un descanso prolongado durante la fase de sueño.

Esto permite que el organismo recupere toda su energía de manera integral, con músculos más relajados y una mejor disposición para llevar a cabo todas las tareas de nuestro día a día.

 

Diferencia entre Yin yoga y yoga restaurativo

El yoga posee diferentes vertientes, sin embargo, cada una de ellas cuenta con particularidades que las hacen únicas.

A continuación, te presentamos la principal diferencia entre Yin yoga y yoga restaurativo:

  1. El yoga restaurativo fue ideado como una técnica que permite emplear almohadones, correas, sillas, bloques, mantas, sacos de arena y otros implementos, para brindarle una mayor estabilidad y apoyo al cuerpo, mientras las personas se recuperan de alguna dolencia.
  1. Por otra parte, el Yin yoga utiliza menos elementos para realizar un enfoque dirigido a la estimular específicamente las fibras blandas y las articulaciones; no obstante, puede llegar a ser un ejercicio bastante exigente pues se debe mantener cada postura por varios minutos.

Posturas más habituales en Yin yoga

Las asanas del Yin Yoga hacen uso de la gravedad y del peso de la persona, para permitir una máxima relajación y un flujo eficiente de la energía.

Estas son las posturas más habituales en Yin yoga:

La mariposa

Es una excelente alternativa para cualquier tipo de persona, sin embargo, las embarazadas pueden sacarle el máximo provecho, pues hace énfasis en la relajación de caderas, preparándolas para el parto.

Postura del lagarto

Se utiliza para acceder a otras posturas más complejas, ya que permite fortalecer las piernas y otros músculos grandes del cuerpo.

Cara de vaca

Perfecta para darle tono a nuestros brazos, hombros, porque permite respiraciones profundas que alivian los pulmones y además es beneficiosa para aliviar la tensión cervical y otras dolencias similares.

 

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